15 noviembre 2007

APULEYO

"Yo, ciertamente -le contesto-, opino que no hay nada imposible; que todo en la vida de los mortales ocurre según secretos decretos del destino: a mí, a ti, a todos los hombres nos ocurren muchas cosas extrañas y poco menos que inauditas: si se las cuentas a un ignorante, no te cree. Por mi parte, doy crédito, te lo juro, a las palabras de tu compañero y le quedo muy agradecido por habernos distraído con el encanto de una preciosa historia; yo, al menos, he recorrido esta ruda y larga cuesta sin cansarme ni aburrirme. Creo que hasta mi caballería se felicita de esta suerte, pues he llegado, sin cansarla, a la puerta de la ciudad cabalgando, no sobre su lomo, sino sobre mis propios oídos".

El asno de oro
Traducción de Lisardo Rubio Fernández



Culto a Isis
Fresco de Herculano
(Fuente)

0 comentarios: