06 julio 2020

PRIMA FACIE
APARICIÓN



"La anunció ya su entrada. Era a principios de otoño dorado. Se escucharon unos pasos breves, enérgicos en el pasillo, y apareció en el umbral. Esa es la forma de andar que más aprecio. Alegra y confunde."


Hay una expresión semejante al comienzo de Catriona, de R. L. Stevenson:



It chanced the girl turned suddenly about, so that I saw her face for the first time. There is no greater wonder than the way the face of a young woman fits in a man’s mind, and stays there, and he could never tell you why; it just seems it was the thing he wanted.





De pronto, la muchacha volvió casualmente la cabeza y vi entonces su rostro por vez primera. No hay cosa más admirable que la forma en que el rostro de una mujer se adueña de la mente de un hombre y ahí permanece sin que él sepa nunca decir por qué; como si hubiera sido precisamente eso lo que él deseara.

Traducción de Luis Sánchez Bardón



Thomas Hardy escribió también al inicio de A Pair of Blue Eyes (capítulo III):



Every woman who makes a permanent impression on a man is usually recalled to his mind's eye as she appeared in one particular scene, which seems ordained to be her special form of manifestation throughout the pages of his memory.





Cuando una mujer deja una huella permanente en un hombre, éste generalmente la recuerda tal como la vio en una escena concreta, que parece destinada a ser la forma especial en que ella se manifestará en las páginas de su memoria.

Traducción de Damián Alou



Y también al comienzo de L'Éducation sentimentale, de Flaubert, se encuentra este pasaje:



Ce fut comme une apparition :

Elle était assise, au milieu du banc, toute seule ; ou du moins il ne distingua personne, dans l'éblouissement que lui envoyèrent ses yeux. En même temps qu'il passait, elle leva la tête ; il fléchit involontairement les épaules ; et, quand il se fut mis plus loin, du même côté, il la regarda.

Elle avait un large chapeau de paille, avec des rubans roses qui palpitaient au vent, derrière elle. Ses bandeaux noirs, contournant la pointe de ses grands sourcils, descendaient très bas et semblaient presser amoureusement l'ovale de sa figure. Sa robe de mousseline claire, tachetée de petits pois, se répandait à plis nombreux. Elle était en train de broder quelque chose ; et son nez droit, son menton, toute sa personne se découpait sur le fond de l'air bleu.

Comme elle gardait la même attitude, il fit plusieurs tours de droite et de gauche pour dissimuler sa manœuvre ; puis il se planta tout près de son ombrelle, posée contre le banc, et il affectait d'observer une chaloupe sur la rivière.

Jamais il n'avait vu cette splendeur de sa peau brune, la séduction de sa taille, ni cette finesse des doigts que la lumière traversait. Il considérait son panier à ouvrage avec ébahissement, comme une chose extraordinaire. Quels étaient son nom, sa demeure, sa vie, son passé ? Il souhaitait connaître les meubles de sa chambre, toutes les robes qu'elle avait portées, les gens qu'elle fréquentait ; et le désir de la possession physique même disparaissait sous une envie plus profonde, dans une curiosité douloureuse qui n'avait pas de limites.





Fue como una aparición.

Estaba sentada, en mitad del banco, a solas; o al menos no distinguió él a nadie, en el deslumbramiento que le enviaron sus ojos. Al tiempo que cruzaba, ella alzó la cabeza; él se encogió involuntariamente de hombros; y, cuando se hubo situado más lejos, del mismo lado, la miró.

Llevaba un sombrero de paja grande, con cintas rosas que se agitaban al viento, por detrás de ella. Las crenchas de su pelo negro, bordeando el extremo de sus grandes cejas, caían hasta muy abajo y parecían estrechar amorosamente el óvalo de su rostro. Su vestido de muselina clara, tachonado de lunarcitos, se derramaba en numerosos pliegues. Estaba bordando alguna cosa; y su nariz recta, su mentón, toda su persona se recortaba contra el fondo del aire azul.

Como ella guardaba la misma actitud, él dio varias vueltas a derecha y a izquierda para disimular su maniobra; luego se plantó muy cerca de su sombrilla, posada contra el banco, y hacía apariencia de observar una chalupa en el río.

Jamás había visto aquel esplendor de su tez morena, la seducción de su talle, ni aquella delicadeza de los dedos que la luz traspasaba. Contemplaba su costurero con asombro, como algo extraordinario. ¿Cuáles eran su nombre, su morada, su vida, su pasado? Deseaba conocer los muebles de su habitación, todos los vestidos que había llevado, las personas a las que frecuentaba; y el deseo de la posesión física incluso desaparecía bajo un anhelo más profundo, en una curiosidad dolorosa que no tenía límites.

Traducción de Alan



Alexandr Pushkin escribíó este poema a raíz de su segundo encuentro con Anna Petrovna Kern:



К ***

'Керн'


Я помню чудное мгновенье:
Передо мной явилась ты,
Как мимолетное виденье,
Как гений чистой красоты.

В томленьях грусти безнадежной,
В тревогах шумной суеты,
Звучал мне долго голос нежный,
И снились милые черты.

Шли годы. Бурь порыв мятежный
Рассеял прежние мечты,
И я забыл твой голос нежный,
Твои небесные черты.

В глуши, во мраке заточенья
Тянулись тихо дни мои
Без божества, без вдохновенья,
Без слез, без жизни, без любви.

Душе настало пробужденье:
И вот опять явилась ты,
Как мимолетное виденье,
Как гений чистой красоты.

И сердце бьется в упоенье,
И для него воскресли вновь
И божество, и вдохновенье,
И жизнь, и слезы, и любовь.





A...

(KERN)

Recuerdo aquel instante prodigioso
en el que apareciste frente a mí,
lo mismo que una efímera visión,
igual que un genio de belleza pura.

En mi languidecer sin esperanza,
en las zozobras del ruidoso afán,
tu tierna voz se oyó en mí largo tiempo
y soñaba con tus divinos rasgos.

Transcurrieron los años. La agitada
tormenta dispersó los viejos sueños,
y al olvido entregué tu tierna voz
así como tus rasgos celestiales.

En cautiverio oscuro y tenebroso
mis días en silencio se arrastraban,
sin la deidad y sin la inspiración,
sin lágrimas, sin vida, sin amor.

Mas ahora el despertar llegó a mi alma,
y de nuevo apareces ante mí,
lo mismo que una efímera visión,
igual que un genio de belleza pura.

Y el corazón me late arrebatado
porque en él nuevamente resucitan
la inspiración y la divinidad
y la vida, y el llanto y el amor.

Traducción de Eduardo Alonso Luengo

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